Un sillón de dirección debe ser diseñado desde y para los sentidos, elaborado para fomentar esas primeras impresiones que permanecen cuando se prueba y nos convertimos en usuarios convencidos.
La belleza de las líneas simples, la sobriedad del diseño depurado, la imagen direccional de sillones de prestancia cálida y liviana aplicados a la tecnología y ergonomía del trabajo.